Se acabó el invierno.
Muy rápido para mi gusto.
Muy rápido se pasan las semanas y casi no me doy cuenta.
Estos días de mini vacaciones invitan a salir,
a relajar, a descansar.
A inspirar muy fuerte para recargarnos
de luz, fuerza, ganas y optimismo.
Y de repente me acordé de algo ...
¡ no estrené mi bolso de lana !.
Con lo que me gusta, con lo que disfruté haciéndolo,
y ya se me acabó el invierno.
Un invierno que cuando empecé este bolso,
había imaginado de muchos colores y con muchas flores.
Y así fue.
Fue un invierno con temperaturas más bajas
pero con mucha más luz.
Mi bolso tiene una gama de colores que me gusta mucho.
Marrón, beige, rojo, azul y un poquitito de verde.
Es grande,
bastante amplio, liviano y práctico.
Rústico pero no tanto.
Con un bolsillo exterior muy cómodo.
Y otro interior, por si acaso.
Mi bolso de lana quedará bien guardado
hasta que vuelvan los frescos días otoñoles.
habrá que hacer un bolso para usar en verano,
¿ no lo creen ?.



















































