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jueves, 15 de enero de 2015

MI MANTITA DE CROCHET II

Después de mil años
agarré las agujas de punto otra vez. 
Y las vacaciones navideñas 
me sobraron para hacer este conjunto.
 La verdad es que hace frío en Madrid 
y es necesario llevar un gorrito.
Gracias a las explicaciones de Luisa pude hacerme uno . . . 
y luego otro y otro, 
( mis sobris piden mucho )
 Y ya que sobró lana y tenía ganas, hice un cuello a juego.

Ahora mis ideas no se congelan, 
jajaja
¿ Será que todas las agujas nos engancha?,
 las de coser, las de bordar, las de punto, las de crochet . . . bueno los pinceles también
 y la madera ... mejor vamos 
a lo que quiero mostrarles hoy.
Mi mantita de crochet.
Esta fue la primera que hice,
 a mi me sigue gustando tanto o más que el primer día.
 En colores fuertes, unida y rematada en negro. 
Se las mostraba acá
por si quieren volver a verla pinchen en el enlace.
Esta vez busqué otro contraste,
así soy yo, ¿ vió?
 Colores claros y matizados en gris, beige, rosa y azul.
 La mantita la uní y remate en crudo.
 Una tarde salí a caminar y la llevé conmigo 
para sacar las fotos donde más me gusta, 
en el exterior.

 No es Asturias, pero
hay lugares bonitos en todas partes.
 Me gusta mucho mi nuevo lugar, 
mi barrio en Madrid.
 Por más de una cosa me recuerda, muchas veces, 
a Buenos Aires.

 Pero no nos vayamos del tema.
Mi mantita
tiene un par de hileras de grannies en crudo,
 que hacen un efecto diagonal.
 La empecé igual que la anterior, 
eligiendo un grannie que me gustaba.
Mientras los iba haciendo pensaba como unirlos, 
buscaba por internet, hasta que encontré otra manera de unirlos que me gusto.
Quería que quedará algo caladita.
Y cuando los tuve unidos, y como me había sobrado
 lana de todos los colores que usé, 
decidí tejer unas vueltas alrededor intercalando los tonos.
Y finalmente la rematé en crudo haciendo unos "abanícos",
 para seguir con ese aire cálido,
 dulce y romántico que tiene toda la manta. 

 Me gusta mucho, estoy conforme
 aunque tengo que seguir aprendiendo.
 
Y ahora, para casa,
a disfrutar de mis mantas en el sillón con un té calentito.
PD: Gracias a todas por los lindos comentarios sobre mi taller y los buenos deseos.

martes, 20 de mayo de 2014

DETRÁS DEL OVILLO. . . NUNCA MÁS .

Así de tranquilas estaban estas vecinas. 
 Ellas a lo de ellas y yo a lo mío.
 Cualquier lugar al aire libre me viene de maravillas
 para sacar fotos de mis trabajos. 
Lo sé el lugar donde vivo es precioso.
 Este en particular es un proyecto en conjunto con mis chicas de los viernes. No vamos a entrar en detalles de quien lo termino o quien lo tiene más avanzado . . . pero dado que no hay más muestras que el mío uds. saquen sus propias conclusiones. 
A más de una de nosotras nos dió por agarrar nuevamente las agujas y la lana y necesitábamos de un accesorio para el ovillo que estuviera acorde con nosotras mismas y las hermosuras que hacemos ( muy modestas no somos, lo reconocemos )

 Aunque más que modestas, por lo menos en mi caso, soy más bien "caradura", lo de tejer hace mil años que lo abandoné, nunca aprendí bien pero me relaja, lo disfruto y el trabajo terminado me conforma.

 Y de esto se tratan las artes manuales, sobre todo de disfrutarlas y poco a poco ir aprendiendo o por lo menos seguir intentándolo.
El bolsito me sirve además de para guardar el ovillo y no perderlo mientras tejo, también para ir guardando los grannys de mi futura mantita.
 Elegimos las telas, que coincidirán conmigo en que son preciosas. Hice un dibujo simpático, ya que la idea también era divertirnos. 
 Y no sólo nos quedó original, precioso, único sino que es muy práctico. Y a la que todavía no convencemos para que dejé las telas por un ratito y se ponga a tejer, le cambiamos la frase y listo . . . todas contentas.

Al final logré inquietar a mis vecinas con mi presencia,  ¿ven cómo me mira una de ellas ?, ¿no sé si por qué les molestaba que las fotografiara sin autorización
 o por qué temían por su lana ?.
Al final llegamos a un acuerdo, como al principio de esta entrada. Ellas a lo de ellas y yo a lo mío. 
 . . . a ver si sigo avanzando.


¡ Hasta prontito !

jueves, 20 de febrero de 2014

VOLVER ... a las dos agujas.

Estas fotos son de hace unos días, 
de cuando el tiempo parece que se vuelve loco, 
quizá para estar a todo con los humanos. 
La cuestión es que fue espectacular la granizada que cayó, 
dejó todo el pueblo blanco por unas horas, 
y con algunas ansias de nieve.
 Desde alguno de los velux del piso de arriba puedo ver
 la torre de la Iglesia, y algunos tejados,
 pero ese día los ví nublados a través de los restos del granizo.
 Acá se aprecia el cielo y el mismo árbol 
 pero en dos días muy diferentes. 
 
 Y ahora a lo que vamos. Dos viejas amigas que tenía muy olvidadas: las agujas de tejer.
Cuando yo era chica,
 le insistía mucho a mi mamá para que me enseñara
 algunas de las cosas que ella hacía. 
Una de ellas fue a tejer. 
 Durante mucho tiempo sólo hice bufandas para mis muñecas. Cuando se me escapaban los puntos llamaba a mamá y ella me lo arreglaba todo, le dabas unas vueltas más y mi trabajo quedaba perfecto, hasta que yo lo volvía a agarrar. 
Y ya por el cansancio de mi mami o por el mío, 
al final decidía seguir a pesar de que los puntos se me fueran, entonces mis bufandas quedaban "caladas".
 De mas grande tenía negación con los aumentos y los menguados, así que me hice varios pulovers/jersey, 
sin forma alguna, con mangas caídas que entonces se usaban, anchos y de cuello bote. 
Pero cuando era necesario realizarlos con otro cuello, 
entonces volvía a recurrir a mamá y ella me los terminaba. 
 Y luego, con el paso de los años, las dos agujas quedaron en el olvido y me dediqué a mil y una manualidad o labor.
 Hasta que este año retome el gusto por las lanas y el placer de tejerlas. Pero reconozco que no lo hago muy bien, y que soy incapaz de entender las instrucciones, me va mejor con los gráficos.  Pero un poco preguntando, otro mirando tutoriales y otro, como siempre, a mi manera, yo quedo contenta y paso un tiempo sin pensar en nada . . . TERAPIA TOTAL. 
Y así quedó mi ponchito, 
con 200gr. de lana, agujas nro. 9, 
calculado como supe y disfrutado al 100%.
 Cuando lo llevo con una chaqueta o abrigo,
 lo uso como si fuera un cuello.
 De esta manera o mas enroscadito.
No dejé el patchwork, 
pero no tengo mucho tiempo y el que tengo y 
en donde estoy,
 me es más fácil hacer algo con un ovillo 
que con retacitos de tela,
 pero ya les mostraré las cosas que tengo terminadas.
 Pero por ahora estoy disfrutando mucho 
tejiendo durante este invierno.
Hoy llueve, hace frío, el cielo está muy gris, 
pero dentro de mi casa hay muchos colores para combinar, 
está cálida y yo más que feliz.


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