En la entrada anterior les contaba
que con mis amigas, un día,
nos pusimos a coser.
Buscamos un proyecto sencillo
del libro de Barbara Gendre.
Andábamos como locas por los puestos de la feria
comprando las telas.
Le cambiamos la parte de atrás,
porque no teníamos mucho tiempo.
Y, también, le pusimos una frase
en la tapa que nos identificara.
No nos dió tiempo a terminarlo en casa de Isabel,
pero las cuatro, ya los tenemos listo.
Acá luce junto a las calabazas, que me traje de Suiza.

Y si, cada loco con su tema.
Traer en la maleta junto con tu ropa, mezcladas con
telas y libros de patchwork,
calabazas, puede ser "peculiar". . .
pero no para algunas como yo.
Cuando les decía que mi cabeza volvió
llena de ideas no les metí,
ahora necesito tiempo para llevarlas a cabo.
Y como por algo se empieza,
yo empecé con esto, porque me encantaron.
Sinceramente nunca había visto tanta variedad,
en tamaño, formas y colores, de calabazas . . .
o como prefiero decirles, "zapallos".
Esas de color azul grisáceo me encantaron.
Así que ahí está mi versión.
Y los girasoles . . . la verdad es que de ambas
cosas había por todos lados.
Me divertí haciéndolas,
son fáciles y se hacen rápido.
Yo me hubiera traído todo este carro
si hubiera podido,
pero como con algo hay que conformarse,
lo haré decorando mi taller con estas de tela.
Y para mis nuevas alumnas que empiezan
este mes el curso, el primer día de clase
haremos este simpático alfiletero.
Te espero,
en Valdemoro - Madrid.
Mientras tanto escucho un poquito
más a Serrat ...
" De vez en cuando la vida, nos gasta una broma,
y nos despertamos sin saber que pasa,
chupando un clavo sentados sobre una calabaza.





































.jpg)

.jpg)