Estampar es una de las cosas que,
además de gustarme, me divierte y me relaja mucho.
Se puede hacer en cualquier superficie y con un poco de pintura, pincel e imaginación podemos cambiar
algo medio aburrido en algo único y lindo.
Estos días de relax, pero también de mucho trabajo en casa, lo aproveché para divertirme estampando varias cosas.
Algunas todavía están de proceso de ser terminadas.
Otras, como este simple cojín blanco,
quedó con la frase que hace tiempo quería usar.
Y una tarde en casa con las " Patchwork Ladies" de los viernes, para recuperar una clase,
que
empezó a la hora del almuerzo y terminó a la cena.
La aprovechamos, sobretodo, hablando muchoooo, riéndonos, escuchándonos y también estampando.
Teníamos hace meses varias de estas bolsitas de lienzo, tan económicas, y por fin les llegó el día.
Para la inspiración hay días más dulces que otros, así que nuestras bolsitas reflejan el ánimo del día,
lo bien que lo pasamos y el humor negro que todos tenemos,
y tan necesario para reírnos de algunas situaciones
o de nosotros mismos.
Mi frase elegida fue esta . . . y sin pudor digo:
¡ es cierto!,
jajajaja, por lo menos algunos días.
Detalle del otro lado.
Así que yo la luciré con mi tejido y a ver quien se atreve a preguntarme algo, jajaja.
Otra de las cositas que pude terminar fue un pequeño trabajito, con madera, telas y punch neddle ( otra vez).
La inspiración llegó mirando esto tan bonito,
de la Simply Vintage.
Gracias a quien con mucho cariño me regalo estas maderitas, restos de una vieja puerta,
lo de más fue fácil y entretenido.
Y por fin lucen en ese estrecho rincón.
y ahora a seguir con más cosas,
y si es con amigos, mucho mejor.













