Lo bueno no siempre sale caro, ¿ verdad ?.
Esta blusita hace rato que no la usaba,
pero es tan linda que no quería desprenderme de ella.
Así en un ratito de esta mañana, con cutter en mano,
me dispuse a cortar y ver lo que iba a aprovechar.
Me venía genial, porque necesitaba un almohadón chiquito,
apenas para apoyar un poco la espalda
cuando me siento a coser.
Aproveché todo, absolutamente todo, incluídos los tirantes.
No me alcanzaba para la parte trasera,
así que abrí el armario de mis telas y busqué una que combinara bien, tanto en color como en diseño . . .
para complementar el aire romántico que tiene.
El voladito lo dejé dónde estaba,
simplemente me gustó la asimetría.
Antes y después de una blusita vieja.
¿ Te gustó ?,
pués entonces buscá en tu armario,
seguro que encontrás algo que ya no te ponés
pero podés seguir usándolo solo que de otra manera.
Bueno, bonito, barato y creativo.







