Pues sí, otra vez sopa y nuevamente amarillo.
Porque instintivamente lo elegí para renovar algunos muebles,
pero luego leí algo más sobre la psicología del color y quería que fuera el alma mater de mi taller.
Algunos de sus significados positivos son:
Como todo y todos tiene su parte negativa y
su abuso no es recomendable,
pero vamos a quedarnos con lo mejor, así que a pintar.
Esta vieja y arruinada mesita estaba
junto al contenedor de la basura.
Su estado era malo y muy apolillado,
pero me la lleve a casa igual.
Está cajita tenía unas ricas mandarinas y no quise tirarla.
Color luminoso y a pintar.
La pobre mesita no daba para restaurarla,
pero igual un poquito la traté y
le le dí una fina capa de pintura, sólo para alegrarla un poco.
Y ella alegro un poco más este rincón.
Y la cajita también encontró a quien contener.
Lista.
Y este enorme y viejo armario cumple una
importante función en mi taller.
En cuanto lo ví me pareció ideal, era justo lo que yo buscaba.
Un interior amplio, funcional, cómodo,
con varios cajones y
los estantes que no tenía fue fácil colocarlos.
Un bonito papel y a decorar el interior.
cómo cambia, ¿no?
Necesitó más de una mano de pintura.
Me encanta la textura rústica de las pinturas a la tiza,
pero el acabado de la cera natural no lo cambio por nada.
Desgasté algunas zonas y quedó a mi gusto.
Me encanta como ha quedado y como quedó
integrado perfectamente con el resto del ambiente.
Y ahí está mi materia prima,
por ahora organizada y bien acomodadita.
Terminado y en pleno uso.
NO se puede ser esclavo de la identidad,
hay que animarse a cambiar nuestros propios esquemas,
y yo lo intento cada poco.




























































