Hoy te dejo un par de simples ideas,
y la recomendación de este precioso libro.
Es un diario pero si además de leer te gusta el scrap
cada página te dejará boquiabierta,
y cada frase y anotación de Carmen Martín Gaite también.
Y una de esas tardes pasadas de mucha lluvia y
cansada del horrible color de la funda de anteojos que me había tocado en suerte, decidí renovarla con unos trocitos de tela y con una frase bordada sobre una etiqueta.
La frase vieja y significativa para mí, porque es de uno
de los libros que me acompañan desde muy chica,
resulta muy irónica y graciosa
si está colocada justamente en el estuche de unos
anteojos a los que me cuesta acostumbrarme.
Muchas cosas hay que tomarlas con humor, ¿no les parece?.
Y mi funda de anteojos ahora quedó preciosa.
Este finde fue muy productivo, hice de todo un poco.
Después de un paseo-relax del sábado por la mañana,
empecé con una renovación muy necesaria de mi baño
( que me dejó con todo el cuerpo cansado y dolorido),
y aunque hoy iba a hacer fiaca toda la mañana,
por fin dejé de darle vueltas a una idea que llevaba en mi cabeza varios días pero que no me convencía plenamente.
Así que con la idea por fin clara y yo muy convencida
empecé preparando los materiales,
y comenzó el juego.
Todos los paneles estampados, así que colocarlos en el marco,
que ya tenía preparado desde hace mucho tiempo,
fue cosa de un ratito nada más.
La verdad es que me divierto mucho preparando estas cosas, y la mayoría de las veces parto de una idea
que voy modificando a medida que voy haciendo.
Una vez que terminé de colocar los paneles en el marco,
y ya colgado me dí cuenta de que le faltaba algo,
un no sé que, pero buscando en mi armario
encontré algo que me pareció ideal . . .
unos corazones y una vieja llave de forja.
Y así quedó,
Colocado en el hall de entrada,
un recuerdo de lo que hacemos sin pensar,
pero de mucha importancia.
La arpillera pone ese toque rústico que me gusta tanto.
Frente al espejo hacen la pareja perfecta.
A los corazones les puse el interior con telitas
de patchwork para darle un poquito de color.
Los mensajes de bienvenida, a diferencia de los de despedida,
siempre proporcionan alegría,
pero con este, que implica un gesto simple y cotidiano
podemos quedarnos alegres,
ya sea que lleguemos o salgamos.








































