jueves, 24 de septiembre de 2015

LA VIDA ES MEJOR CON AMIGOS.

Antes de empezar a leerme, hacete un café o té ... 
¿ o tenés prisa?
A veces se puede, otras no y pocas veces podemos todas a la vez.
La vida, últimamente, nos ha llevado a algunas
 por otros caminos u otras obligaciones, pero no 
dejamos de intentar juntarnos, y de una manera
 y otra lo conseguimos.
En este viaje nos faltaron Clara y Belén (de Vuelta y Cruz), 
pero estuvieron siempre presentes.
Belén, Conchi y yo, salimos rumbo a Ginebra.
Allá nos esperaba Isabel. Hace un año que 
vive en Suiza y teníamos muchas ganas de verla
 y conocer su nuevo hogar.
En esta foto estamos, de arriba hacia abajo,
Conchi, yo, Isabel,  Merche (su hermana, una loca divina)
y Belén que sacaba la foto.
Isa y Merche nos fueron a buscar al aeropuerto, 
¡ que emoción y alegría !,
y de ahí a su casa ... bue, hubo una parada antes 
pero no les voy a contar todo, jajaja.
 Cara de cansadas porque madrugamos mucho, 
peroeso no impidió que enseguida miráramos 
los viejos y nuevostrabajos de Isabel.

 Y también ver, como en la casa de todas nosotras
las viejas cosas que cosimos juntas,
compartiendo tantas charlas y momento en el 
"Club de los Jueves".
Luego salimos a dar un paseo para conocer el pueblo.

 Me enamoré de los detalles, de como decoran todo los espacios.
 Muchas plantas y flores en todas las casas,
y también varios huertos.
Cosas que me llamaron la atención, fue por ejemplo, 
lo que están mirando las chicas.
En las puertas de tiendas o supermercados suelen dejar
algunas cosas afuera, a veces por no entrarlas y otras
con el precio para que puedas llevarlas si dejas el dinero.


 Vimos muchos huertos preciosos, 
las verduras por un lado y las flores por otro.

 Las casas, balcones, patios y jardines con muchos adornos.
 Este es una de las tiendas que deja casi todo
 afuera con el precio, ¿ven que está en la vereda/acera?.
 Imagínense como estábamos, nos lo queríamos llevar todo.
 Cosas de todo precio, desde 5 hasta 300.

 Merche está guardando el dinero 
de lo que nos llevamos en esa caja. 
De vuelta del paseo,
Isabel y Belén se pusieron a hacer galletas
para tomar un té después de la cena.
Como se imaginarán fue una noche corta, pero al otro día
teníamos que madrugar,
ìbamos rumbo a  saint Marie aux Mines, en Alsacia.
Al llegar a la feria al primer lugar al que fuimos, 
fuepor supuestísimo al stand de Edisaxe
a ver el especial de la revista Quilt Country,
dedicado a Simply Patchwork.
Un orgullo y mucha alegría por mi amiga.
De verdad y objetivamente, es preciosa.
Ahí mismo pude conocer a Marie Suarez, 
si sus trabajos me gustaban
su personalidad mucho más.
Volví a ver a Els de Bobbin. Ella encantadora
como siempre y sus trabajos que me rechiflan todos.
Conocí a Barbara y pude ver sus lindos trabajos.
También estuvimos nuevamente con Pusy
que no deja nunca de asombrarme con sus creaciones.
Al otro día dejamos el hotel y fuimos a desayunar 
y dar un largo paseo 
por esos pueblos tan lindos, vayas donde vayas.


















¿Ven los sacacorchos en la fachada, hechos con troncos?.

Volvimos a hacer las últimas compras a la feria y luego a ver 
solo un par de exposiciones.
Quilts muy antiguos a la venta,
con precios y técnicas variadas.
Miramos los detalles de todos,
increíble como cosían hace más de cien años,
sin tanto aparatito como tenemos ahora 
y lo bien que se conservan.


La exposición de los Amish, infaltable.
Les dejo esta imagen para ver algún detalle
de como cosen . . . y que después las profes
nos atrevamos a decir "eso no se hace".
La muestra de miniaturas no tenía desperdicio.

Siempre es interesante leer lo que nos cuentan 
sobre los quilts expuestos,
nos hablan de los colores y diseños, de quien se 
salta alguna regla o para que ocasión 
fue hecho alguno de los quilts.
 
Por último fuimos a ver la de Log Cabin.
Fue interesante la propuesta. Sobre un viejo quilt,
las diseñadoras debían hacer una interpretación
usando parte del diseño y trabajando los mismos colores.
En este caso es de Marie Suarez, el de la derecha es el de ella.
Y partimos de nuevo a Suiza,
con nuestras compras hechas y la cabeza llena de ideas.
Al otro día, algo más descansadas,
nos fuimos a pasear por Berna.





Siempre y en todos lados, me encuentro con Argentina.
¡Ay que paciencia tenés!. 
Un caballero, excelente cocinero y ... 
 también extrañamos mucho tus trabajos en madera.

Y a la vuelta, como no podía ser de otra manera,
COSIMOS.
Nos lo debíamos y teníamos muchas ganas.
Siempre ese momento es, además, un punto de encuentro
muy importante entre nosotras.
Y el último día,
también tuvimos tiempo para un paseo más.
Si hubiera podido me hubiera traídouna de cada una.
Las formas, los colores tan variados . . . 
¡ que me den calabazas!
Cada una con un cartelito informativo.
Y, como les conté antes,
con el precio expuesto, tanto las calabazas como las flores,
con papel y bolsitas para llevarlas,
y la caja donde dejar el dinero de tu compra.

Luego de escoger calabazas, nos tocaba buscar flores.
Por cierto, ese edificio que se ve detrás de los gladiolos,
es la cárcel de mujeres . . . sí, la cárcel.





Y si ya no me volví loca, acá casi pierdo el sentido.
Saben lo que me gustan los cacharros bien descascarados, 
me quería traer todo, todooooooo.







Y al final llegó el día que teníamos que volver,
pero todas muy felices.
Fue un viaje diferente, sin duda la feria de Alsacia 
fue la excusa. Una excusa preciosa que 
nos hace compartir además de nuestra afición,
 momentos, emociones y charlas juntas.

"LA VIDA ES PARA BUENOS AMIGOS
 Y GRANDES AVENTURAS".



lunes, 7 de septiembre de 2015

LAS CLASES, Nuevo Curso.

Comienzan las clases, un nuevo curso con lindos proyectos.
Y También tenemos el tiempo suficiente para
 hacer algo y recibir la Navidad, 
decorando nuestra casa y preparando regalitos.
No importa si sabés  coser, 
 si tu nivel es inicial o más avanzado, 
solo necesitás tener ganas de aprender 
y de pasarlo bien,
yo me adapto al tiempo que quieras o puedas dedicarle.
Mis propuestas

Clases mensuales:
en horarios semanales o quincenales, 
por la mañana o por la tarde en grupos reducidos.
Master class:
 si no tenés tiempo para asistir a clases periódicamente 
y querés aprovechar tu día libre para reforzar alguna técnica. 
 No hace falta un mínimo de personas, 
puede ser solo para vos. 
Kits con mis diseños:
 si querés comprarlos yo te ofrezco 
venir a realizarlos a mi taller.
Yo pongo el café, vos el desplazamiento.
Monográficos:
 que realizaré mensualmente, 
(en la medida de lo posible).
Si tú me dices ven:
si hay un grupito interesado,
en tiendas, asociaciones o casas particulares, (etc.)
nos ponemos de acuerdo en el proyecto. 
Yo me desplazo y el café lo ponés vos.
 
 Lo que sé de técnicas de patchwork es 
lo más fácil de enseñar a mis de alumnas.
Pero me esfuerzo en cada clase
 por trasmitirles lo que a mí más me enganchó, 
y es esa "filosofía" del patchwork 
que muchas veces no mencionamos.
Hace muchos años que empecé a coser y 
algunos pocos menos a dar clases 
y tengo comprobadas varias cosas, 
por eso quiero que mis grupos de alumnas 
sean amenos y divertidos.
Porque considero que
el patchwork  hay  que disfrutarlo
desde el mismo momento que elegimos un proyecto, 
con cada tela y en cada puntada que damos.
Desde el comienzo de ese proceso
nos sentimos optimistas
al terminarlo estamos llenas de satisfacción.
Fomenta nuestra creatividad
hace bien a la autoestima, 
porque todas y con el tiempo,
 somos capaces de hacer eso que al principio 
nos parecía tan difícil o imposible.
Hacemos obras de arte, 
sin importarnos su tamaño ni su función,
y en ellas trasladamos con nuestros hilos 
nuestros propios sentimientos.
Sin duda nos desconecta de los problemas cotidianos 
y nos relaja.
Estimula la paciencia y nuestra perseverancia,
 pone a prueba nuestras propias exigencias 
o rigor con nosotros mismos. 
Refuerza nuestros lazos sociales a través de un grupo.
Es mucho más que un aprendizaje de técnicas, 
 y tampoco es un simple pasatiempo.
Es una excusa para utilizar nuestro tiempo libre 
( generalmente  muy escaso)
reuniéndonos y compartiendo telas, charlas y experiencias.
Muchas veces esos grupos de alumnas 
que empiezan sin conocerse entre si, 
terminan/ terminamos siendo 
una trama irrompible que se protege, 
se sostiene y contiene en más de una ocasión.
Porque esas personas que empezaron a reunirse 
con el único fin de aprender a coser,
son capaces de hacer preciosos trabajos pero sobretodo de establecer lazos sólidos entre ellas / entre nosotras.
 Porque entre todas y durante esas horas de 
costura compartida estamos creando,
 de una forma saludable, simple y sencilla, 
un grupo que nos hace sentir parte de algo 
que nosotras mismas construimos, clase a clase.
 El patchwork  son los lazos, entrelazados,
de tela y amistad,
tenelo en cuenta.
Contactá conmigo, te acercás,
hablamos y tomamos un café.

Te espero.
VALDEMORO- Madrid

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