En el l 2010 la verdad es que mucho Punch Needle no se veía. Ahora en cada revista, puede decirse, que viene un trabajo para hacer con esta técnica. Pero en ese entonces las curiosas del "Club de los Jueves" quisimos hacer algo, y el trabajo elegido fue una casita.
Ninguna de mis cuatro compis lo terminó, es una técnica que la amás o la odiás, o no sé si tan extremo pero a la mayoría que conozco no las convence a la hora de realizarla.
Mi casita lleva desde entonces como tapa en una cajita donde guardo mis diferentes tés.
Esta vez Belén, de Simply Patchwork,
se trajo de Nantes el libro de Blandine Delepine,
y nos enamoramos de este bolsito.
Le cambiamos los colores y el bolsito lo hicimos en un suspiro. Luego tardamos una eternidad en elegir los hilos para bordar, jajaja
Nos llevamos de tarea para el hogar empezar con el trabajito de punch needle. Los mensajes por WSP no tardaron en aparecer, con ellos las primeras que abandonaban la aguja y cambiaban los hilos por lanas y la aguja mágica por la de coser.
Yo seguí, una vez empezado lo quería ver terminado y este era el resultado.
Presentándolo en el bolsito . . . bue. . . no es que me enamoró pero me gustó,
y si ¡ una esta menos exigente, vió!
Decidimos por mensajes como serían las asas: de cuero, y Belén se ofreció a traerlas junto a la hebilla de cierre. Aunque una de nosotros lo quería usar como bandolera, así que fue volando a comprar una cadena envejecida que le quedará preciosa.
Decidir si le poníamos los botoncitos que tenía el original o no, fue . . . como se los digo. . . de mucho rato de sacar botones, de diferentes colores y tamaños, de probar con cintar oscuras y claras, que si de la misma tela que la tapa . . . que no le ponemos nada . . . que miralo de lejos, jajajaja . . . .¡ somos mundiales !.
El bolsito llegó a casa sin botones y sin etiqueta. Pero luego y por suerte, la inspiración o, en este caso la decisión, llega en algún momento, y al final le puse la cinta y los botones oscuros, y una etiquetita bordada con mis iniciales por la parte trasera.
No me digan por qué pero quería el pajarito de color azúl, y el fondo no tendría que haber sido de un marrón tan oscuro, pero era el único que tenía y ya saben . . . no se puede esperar para ir a comprar porque hay que hacerlo YA,
¡ es que la ansiedad mata!.
Es chiquito, para llevar lo justo, móvil, llaves y billetera.
Coqueto también es.
Por si lo pierdo, sabrán de quién es, ¿no?
Acá tienen los tres, de izquierda a derecha:
el de Belén con lanas, el de Blandine y el mío.
Me gustan los tres.
Ya veré el de mis otras compis terminados
y me gustarán también.
Ya ves, muchas veces lo que vemos nos sirve de inspiración
y la imaginación o tu propio gusto
sirven para hacerlo como más te guste vos.
Animate a cambiar telas o técnicas, colores y tamaños,
porque, tal vez, no siempre un trabajo te enamora,
pero hacelo tuyo y lo lograrás.
Ahora a esperar a mañana para salir a estrenarlo,









































