. . . sobre los amish
Faltaba un cielo lleno de estrellas, así que hice estas
y estas otras que no podían faltar
y el prado necesitaba flores y corazones . . . que representan el amor a la naturaleza, a la familia, a los amigos, a lo simple. . . a la vida
y también este otro, que quiere transmitir el amor por lo que nuestras manos son capaces de crear . . . lo manual y artesanal
La comunidad amish está en cambio continuo, más lentamente que la sociedad moderna pero de ninguna manera son una reliquia de tiempos pasados. Ellos preservan sus valores introduciendo de manera selectiva la modernidad, esta flexibilidad les permite vitalizar su economía y también, de alguna manera, retener la lealtad de los más jóvenes. Por ejemplo ellos pueden usar el teléfono pero no pueden instalarlo en sus casas particulares. Pueden , en caso de urgencias, conducir un coche, pero no pueden tener uno como propio. Aceptan el agua corriente y la cocina a gas. Usan generadores eléctricos o tienen paneles solares.
No todos los amish son granjeros, muchos se ganan la vida con otras ocupaciones. La mujeres no pueden ser líderes pero tienen voz y voto en las reuniones de negocios de la comunidad, y muchas regentan pequeños comercios.
Rechazan cualquier tipo de ayuda del Gobierno y aunque pagan sus impuestos no tienen seguro de sanidad, confiando plenamente en el apoyo de su iglesia y su comunidad.
Son banqueros honrados, no son usureros y los beneficios se utilizan para el bien de la comunidad.
Podríamos resumir algunos principios, de los que el resto de la sociedad deberíamos, a mi modo de ver, aprender:
- Nunca viven por encima de sus posibilidades.
- Son prudentes y la seguridad no es sólo una sensación.
- Sueñan con una finca, para poder transmitirla a las siguientes generaciones, y está es casi la única razón por la que una familia consideraría pedir dinero prestado.
- No pagar las cuentas, o no hacerlo a destiempo, significa perder el respeto de su comunidad.
- Reciclan todo. Sólo se tira cuando no se le puede dar ningún uso más.
- No conocen la pobreza, la haraganería, el desempleo, los robos, los problemas mentales productos del stress, las adicciones . . .
- La verdadera abundancia está en la sencillez, en compartir y en guardar.
. . . y hacen quilts maravillosos
y cosen todas juntas
¿ de qué hablaran mientras tanto?
He tratado de acercarme un poquito a la comunidad amish, leyendo y mirando, tratando de alejar mis prejuicios. Siempre me llamaron la atención pero el año pasado cuando ví de cerca un poco más sobre ellos y de sus quilts, en Alsacia, decidí que algo en algún momento incluiría en mis trabajos, y este fue el momento.
Y mientras yo sueño con tener un pasaje que me lleve hasta ellos, las invito a pasearse por el blog de Martine, ella estuvo hace poco visitándolos y tiene un resumen y unas fotos preciosas. ¡ Felíz domingo para todos !