Está colcha tiene una larga historia conmigo
y parecía que sería un trabajo que no iba a terminar jamás.
y parecía que sería un trabajo que no iba a terminar jamás.
Porque a veces les puedo tomar manía a algunas cosas,
sin que en un principio sepa bien su causa.
sin que en un principio sepa bien su causa.
Esta colcha se había vuelto "pesada" para mi.
Lo obvio era su tamaño, además que la guata no me gustaba, me dolían mucho las cervicales, pero eso no era todo.
También me recordaba a personas que, por decisión propia,
ya no quería que estuvieran en mi vida.
Y por supuesto ya no lo estaban.
Así que la agarraba por días y de a ratos,
y siempre terminaba doblada y guardaba hasta que
encontrara las ganas de volverla a seguir.
Pasamos así (ella y yo) unos cuatro años, o más,
sinceramente no lo recuerdo.
Pero el tiempo hizo que los recuerdos
que no me gustaban, ya casi no volvieran,
y el avanzar en el acolchado hizo que se volviera
también más liviana para mis cervicales.
Entonces, hace poco, la volví a mirar más tranquila,
cada trozo de tela que usé y sus colores.
Y aprecié todas las puntadas que dí,
en hilos de colores diferentes,
y todas las cosas que pasaron desde que la empecé.
Entonces me volvió a gustar.
Me volví a encariñar y
volví a disfrutar al seguir trabajando en ella.
Seguramente a muchas de ustedes les pase igual que a mi, porque en cada puntada que doy,
cada trocito de tela que elijo, lleva algo de mi,
y de las personas con quien he compartido
Cada trabajo está lleno de momentos,
de emociones, de personas, de conversaciones,
Pero gracias a que el tiempo nos va acomodando los sentimientos y así podemos recuperar los más gratos,

también mis trabajos me dan la oportunidad
de quedarme con lo lindo
que me ha podido pasar mientras los realizaba.
Y esta colcha que llevaba inacabada tanto tiempo,
me da la oportunidad de recordar pero sin que me duela.
Recordar con alegría.
Y que me gusten esas cosas que ya quedaron tan atrás,
como me gusta ella otra vez.
Mi colcha y yo hemos vuelto a amigarnos.
La terminé y eso ayudó a cerrar capítulos pasados.
Los recuerdos que me trae ahora son de aprendizaje.
Ya está lista,
ya estamos listas,
justito para cobijar dentro de unos días a personas
muy queridas e importantes en mi vida,
Todo lleva su tiempo,
a veces hay que esperar el adecuado para que
algunas cosas vuelvan a armonizar
¿ no te parece?.