En la exposición con Reiko Kato junto a uno de sus maravillosos quilts
Es díficil saber por dónde empezar. Sitges para mí duró dos días pero fueron intensísimos, de los que me traigo muchas cosas, y no me refiero a las que compré. Me traje dos mochilas llenas de cosas, una está en mi cabeza y otra en mi corazón.
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Sobre todo iba con dos grandes ilusiones: conocer a mis "amigas" blogueras, con las que llevaba mucho tiempo esperando un encuentro que nos permitiera mirarnos a los ojos. La segunda era hacer el curso de Reiko Kato. Pero por suerte mi campo se amplió muchísimo y sucedieron cosas que no esperaba y vengo renovada, llena de energía (a pesar del agotamiento que tengo ahora mismo), y con muchísimas más ganas que antes de hacer cosas.
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Sólo puedo decirles que comprobé, una vez más y por suerte, que tengo muchooooooooooo que aprender todavía, que los límites sólo nos los ponemos nosotros mismos, que sólo basta un café de por medio para que buena gente te tienda una mano, que hay que apartarse sin remordimientos de la envidia y los celos.
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Quiero agradecer (sin nombrar a ninguna porque uds. lo saben perfectamente) a mis "amigas" que estuvieron pacientemente esperando que saliera del curso sólo para darme un abrazo, a los encuentros casuales (si es que la casualidad existe) de los que me traigo lindos recuerdos y más gente para seguir conociendo; a las chicas con las que almorcé, cené, tomé un café o di un paseíto por la playa, y disculparme con aquellas que no fue posible encontrarme.
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Brevemente les quiero comentar todo lo inesperado que pude compartir con Reiko Kato: había quedado con Teresa Sako para vernos al terminar el curso del día viernes, así que previa llamada quedamos en encontrarnos en la exposición. Teresa tuvo la gentileza de presentarme a esa mujer que admiro tanto, y ahora mucho más después de haber visto esos trabajos tan maravillosos frente a mis ojos. Pude preguntarle algunas cosas y recorrer junto con Teresa cada uno de sus trabajos.
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A partir de aquí todo fue mágico y no sucedió nada de lo que habíamos programado. Llegó Ana Serrano, mi compi de curso, junto con Nines y su pandilla (cariñosamente: juntas son muy peligrosas) y al poco tiempo estábamos todas juntas en el piso que habían alquilado incluida REIKO KATO. Nos presentamos, nos reímos, hablamos, cosimos y más tarde nos fuimos a cenar todas con ella o ella con nosotras
Estas fotos son del curso que hice el día sábado. Como lo dicta su cultura, y de la cual creo que tenemos mucho que aprender los occidentales, me pareció humilde, paciente, generosa, educada. Respondió con una sonrisa a todas las preguntas, nos contó pequeños trucos, nos obsequió alfileres, nos rebajó el preció del kit, nos mostró materiales que desconocemos, etc.
El curso no hubiera sido lo mismo sin Teresa, por lo menos para mí, se desenvolvió profesionalmente y muy atenta con todo el grupo y me parecieron importantísimos los aportes que hizo desde todo su conocimiento de patchwork. En la foto ella no sale porque evidentemente fue la que nos la sacó:
Hasta este certificado es algo especial para mí, firmado por Reiko Kato y con mi nombre escrito de la mano de una persona a la que le tengo mucho cariño : Ana Serrano

Se me olvidaba contarles que la mariquita que lleva puesta Reiko Kato en su jersey, se la regaló Serrano Chan, esa tarde todas nos hicimos una , y ella la recibió tan agradecida que en el curso la uso de alfiletero.
Continuará...