Si llevamos muchos años haciendo algo,
en este caso patchwork,
la verdad es que ya hicimos casi de todo.
Por lo tanto, tenemos casi de todo.
Y nos cansamos de muchas cosas de tanto verlas.
O de los colores o estampados que en su momento usamos.
Así que, como en otro orden de cosas de nuestra vida,
en esto tampoco está mal ir renovándonos.
Para renovar mi viejo guardabloques,
usé una vieja colección de telas que me sigue gustando mucho.
En lugar de cuadros, está vez hice tiras.
Y como tenía tiempo y ganas quise bordarle algo en el interior.

Y en la parte central del cierre,
una linda etiqueta, con una frase que me encanta.
Y ya que estaba con tiras,
¿ por qué no colocarle alguna por dentro?
Está muñequita no será la última vez que la vean,
porque tengo pensadas para ella muchas más cosas.

Si no tenés un guardabloques, yo te aconsejo hacerte uno.
Tendrás los bloques y/o su piezas en un lugar seguro,
donde tampoco se arrugarán y es fácil de transportar.
Y qué mejor que estrenar mi guardabloques
con nuevos proyectos.
Mis alumnas a veces me siguen a ciegas,
otras veces esperan a ver el resultado final para decidirse,
y está vez una de ellas empezó conmigo desde cero
y acá está el suyo casi, casi terminado.
¡Es precioso !, me encanta como le quedó
y es otro buen ejemplo para ver cómo cambia
un trabajo según las telas y colores que usemos.
Ahora me voy a tomar un café,
para luego ponerme a coser.
Y como mañana es el "día de los enamorados",
yo les deseo un día lleno de amor.